Accidentes de Bicicleta: Cómo ayudamos
Fundadora y Abogada Principal
Andar en bicicleta en el sur de Florida implica compartir las vías con conductores que a menudo no esperan ver una bicicleta. La mayoría de los ciclistas tienen una historia sobre un peligro inminente que casi termina en choque. Quienes terminan llamándonos son los ciclistas para quienes el peligro dejó de ser solo una advertencia.
En desventaja numérica en la vía
El problema principal no suele ser la malicia. Es que muchos conductores no buscan algo estrecho, silencioso y que se desplace a una velocidad que no coincide con sus expectativas. Eso produce un conjunto reconocible de colisiones: el giro a la derecha cortando el paso (right hook) en una intersección, el conductor que sale de una entrada para autos, la puerta que se abre sobre un carril para bicicletas, o el rebase con una distancia lateral sumamente insuficiente.
Cada situación tiene su propia evidencia y su propia defensa. Un caso de apertura de puerta depende de dónde se encontraba la bicicleta y de cuánto espacio había. Un giro indebido a la derecha depende de la posición relativa y de las señales en los segundos previos al viraje. Tratar estos incidentes como una categoría genérica es la razón por la cual estos reclamos suelen ser subvaluados.
Lo que se dice después del hecho
Los ciclistas se enfrentan a una situación habitual: la suposición de que estaban en un lugar donde no debían estar. Debido a que el ciclista suele ser quien resulta lesionado y quien menos puede dar su testimonio en la escena, la versión del conductor puede convertirse en la versión oficial.
Trabajamos para corregir eso mediante evidencia física —la posición de la bicicleta, los daños que presenta, el punto de contacto en el vehículo— y localizando a las personas que presenciaron el hecho. En una zona urbana suele haber más testigos de los que registra el informe inicial, ya que los transeúntes se dispersan una vez que llega la ambulancia.
Las cámaras son más comunes de lo que la gente cree
Muchos ciclistas ahora utilizan cámaras en el manubrio o en el casco, y cuando existen grabaciones, estas pueden resolver un caso de manera casi inmediata. Si usted estaba grabando, conserve el archivo y no lo edite.
Incluso sin la cámara del ciclista, las rutas urbanas están muy vigiladas: negocios, cámaras de timbres residenciales, vehículos de transporte público e infraestructura de tránsito. La mayoría de estas grabaciones se sobrescribe en cuestión de días. Nosotros las identificamos y solicitamos a tiempo, ya que esta es la categoría de evidencia que más se pierde por el simple hecho de esperar.
Los vehículos de transporte público merecen una mención específica. Los autobuses cuentan con múltiples cámaras exteriores y transitan por los mismos corredores que utilizan los ciclistas, por lo que un autobús que simplemente pasaba cerca puede haber grabado una colisión con la que no tuvo relación alguna. Esas grabaciones están en manos de una agencia con su propio cronograma de retención y su propio proceso de solicitud, y con frecuencia se pierden porque nadie piensa en solicitarlas dentro del plazo.
La bicicleta en sí es evidencia
No repare ni se deshaga de la bicicleta. Los daños en el cuadro, la deformación de las ruedas y la falla de los componentes indican la dirección y la fuerza del impacto, y una bicicleta es comparativamente fácil de almacenar.
Lo mismo aplica para un casco que haya recibido un golpe. Debe reemplazarse por motivos de seguridad, pero el casco dañado debe conservarse. Fotografíe también sus lesiones a medida que evolucionan; las abrasiones por asfalto (road rash) y los hematomas cambian durante los primeros días y se ven considerablemente más graves a las setenta y dos horas que en el lugar del accidente.
Conserve también los recibos y cualquier registro de mantenimiento de la bicicleta y de sus componentes. Las aseguradoras suelen tasar una bicicleta como si fuera un modelo de tienda por departamentos, y la documentación de lo que realmente se compró y mantuvo es la respuesta directa a esa táctica.
Las lesiones y volver a montar
Los ciclistas sufren fracturas de clavícula y muñeca por el instinto de amortiguar una caída, lesiones en la cadera y pelvis, traumatismos craneales y abrasiones extensas. Muchos ciclistas también pierden algo más difícil de cuantificar: la confianza para volver a montar en bicicleta, cuando pedalear era su forma de hacer ejercicio, de transportarse al trabajo o de pasar los fines de semana.
Esa pérdida es legítima y nosotros la documentamos. También lo es la bicicleta, que para un ciclista dedicado puede valer más de lo que una aseguradora asume inicialmente y que con frecuencia se liquida con una cifra meramente simbólica.
Si fue golpeado por la apertura de una puerta (Dooring)
Ser impactado por la puerta abierta de un automóvil es una de las formas más comunes en que los ciclistas resultan heridos en zonas urbanas, y una de las más disputadas.
Estos casos dependen de dónde se encontraba la bicicleta y de cuánto tiempo de advertencia hubo. A los ciclistas con frecuencia se les dice que debieron haberlo previsto, lo cual ignora que una puerta puede abrirse frente a un ciclista sin darle tiempo de reaccionar a ninguna velocidad razonable.
La evidencia física suele ser decisiva: el daño en el borde exterior de la puerta, el punto de contacto en la bicicleta y el lugar donde quedó el ciclista. Esa evidencia es sencilla de capturar el mismo día y prácticamente desaparece una vez que se repara el vehículo.
Rodadas grupales y eventos organizados
El sur de Florida cuenta con una comunidad ciclista activa, y las colisiones durante recorridos en grupo plantean interrogantes que los incidentes individuales no presentan.
Suele haber muchos testigos, lo cual es una ventaja, aunque se dispersan rápidamente y a menudo no se conocen entre sí. Obtener nombres antes de que todos se retiren es de gran valor. Varios ciclistas pueden resultar heridos en un solo incidente con diferentes lesiones y distintas posiciones en el grupo, y múltiples ciclistas pueden haber grabado imágenes desde diferentes ángulos.
Si usted formaba parte de un grupo cuando ocurrió el hecho, infórmenos con prontitud. Esas grabaciones y esos testigos son el recurso más sólido que tienen estos casos, y se vuelven difíciles de contactar a los pocos días.
Trabajar con nuestra firma
Manejamos reclamos por lesiones de ciclistas bajo honorarios de contingencia, por lo que no hay costo por hablar con nosotros ni honorarios de abogado a menos que obtengamos una compensación para usted. Representamos a ciclistas en Miami-Dade y Broward, en inglés y en español.
Si un conductor lo atropelló o lo impactó, llámenos antes de que las grabaciones de video de los alrededores se borren y antes de que alguien deseche su equipo dañado.
