Accidentes de Motocicleta: Cómo ayudamos
Fundadora y Abogada Principal
Los motociclistas saben algo que la mayoría de los conductores desconocen: que una colisión que para un automóvil representaría una puerta abollada, para una motocicleta implica una hospitalización. También saben que, cuando ocurre, muchas personas asumirán que fue su culpa antes de que nadie pregunte.
El prejuicio en estos casos
Las reclamaciones de motocicletas conllevan la presunción de que los motociclistas son imprudentes, y esto se hace presente desde el lugar del accidente en adelante. Afecta los testimonios de los testigos, se refleja en cómo se describe la escena y se manifiesta en lo que ofrece una compañía de seguros.
La causa real más común de estas colisiones es un conductor que gira cruzándose en la trayectoria del motociclista o que cambia de carril hacia un espacio que no verificó. Con frecuencia, el motociclista no estaba haciendo nada inusual. Demostrarlo no es cuestión de afirmarlo, es cuestión de pruebas físicas, y las pruebas físicas no tienen una opinión preconcebida sobre las motocicletas.
Lo que revela la escena
Las motocicletas dejan un registro legible. Las marcas de raspaduras y hendiduras en el pavimento (gouge marks) muestran dónde cayó la máquina y cómo se desplazó. Los patrones de desgaste indican si el motociclista estaba frenando. Los daños en el carenado, el tanque y los estribos indican el ángulo de impacto.
También analizamos los daños del otro vehículo, ya que la ubicación del impacto en un automóvil generalmente determina si este giró hacia la trayectoria del motociclista o si el motociclista chocó contra él. Los cascos y el equipo de protección también deben preservarse. El equipo que absorbió un impacto es un registro físico de las fuerzas que experimentó el cuerpo, y rutinariamente es desechado durante la primera semana por alguien que no tenía idea de su importancia.
La motocicleta en sí no debe repararse ni venderse hasta que alguien la haya examinado. Las aseguradoras suelen apresurarse a declarar la pérdida total de una motocicleta y deshacerse de ella rápidamente, y una vez que desaparece, el objeto que más información aporta al caso deja de estar disponible para todos. Si una aseguradora le está presionando para que libere la máquina, infórmenos antes de firmar cualquier documento. Gestionar el almacenamiento suele ser sencillo y cuesta mucho menos que perder la evidencia.
Las lesiones que realmente sufren los motociclistas
Sin una cabina protectora, cinturón de seguridad ni bolsas de aire, el motociclista absorbe la colisión directamente. Eso produce un perfil de lesiones característico: abrasiones graves por fricción con el pavimento (road rash) que requieren desbridamiento e injertos, fracturas complejas de pierna y pelvis, lesiones en hombros y clavículas por la forma de caer, traumatismos espinales y lesiones en la cabeza, incluso con casco.
Estas lesiones requieren tratamientos prolongados, a menudo múltiples cirugías, y frecuentemente dejan limitaciones permanentes. Una oferta temprana realizada en las primeras semanas casi nunca reflejará lo que realmente implicarán los dos años siguientes, lo cual es una de las razones principales por las que se presentan ofertas tempranas.
El equipo de protección complica el expediente de una manera que vale la pena anticipar. Un motociclista con equipo completo puede salir caminando de un choque que habría hospitalizado a otra persona, y una aseguradora ocasionalmente tratará el buen equipo como prueba de que el impacto fue menor. No fue menor. Fue sobrevivible porque el motociclista se preparó para ello, y esa es una distinción que conviene establecer de manera temprana y clara.
Las condiciones de conducción aquí
El sur de la Florida permite conducir todo el año, por lo que la exposición es constante en lugar de estacional. Sume a esto el tráfico denso de turistas en autos de alquiler desconocidos, aguaceros repentinos que vuelven la superficie de la carretera resbaladiza en cuestión de minutos y arterias viales congestionadas donde los conductores cambian de carril con frecuencia, y el riesgo se concentra en lugares predecibles.
Conocemos los corredores donde estas colisiones se repiten, y ese conocimiento determina dónde buscamos cámaras y testigos.
El equipo de protección, la posición en el carril y los argumentos planteados al respecto
Espere preguntas sobre qué ropa llevaba puesta, en qué parte del carril se encontraba y a qué velocidad iba. Estos argumentos son habituales y tienen respuesta.
Una posición en el carril que le parece agresiva a alguien que nunca ha conducido una motocicleta es frecuentemente la posición que maximiza la visibilidad y el espacio de escape: una elección defensiva, no una imprudencia. Estamos preparados para explicarlo y, cuando resulta útil, recurrimos a expertos que pueden explicarlo con autoridad y rigor técnico más que como una simple postura de defensa.
Accidentes en los que nada llegó a tocarle
A veces, los motociclistas se ven obligados a caer sin que haya habido contacto: un conductor se incorpora a su carril y el motociclista frena bruscamente o maniobra para esquivarlo y cae mientras el automóvil continúa su marcha, a veces ignorando genuinamente lo ocurrido.
Estos son casos más difíciles porque la prueba más evidente —el daño por contacto entre dos vehículos— no existe. Sin embargo, no son casos perdidos. Los testigos, las grabaciones de video y la evidencia física de una maniobra de frenado de emergencia o evasión pueden establecer qué obligó al motociclista a salirse de su trayectoria.
Si esto le sucedió a usted, anote todo lo que pueda recordar sobre el otro vehículo tan pronto como le sea posible. Los detalles se desvanecen rápidamente, y en un caso sin contacto directo, esos detalles son fundamentales.
Pasajeros en una motocicleta
Un pasajero que resulta lesionado en un accidente de motocicleta se encuentra en una posición distinta a la del conductor, ya que no estaba operando el vehículo. Esto puede significar una reclamación más directa, pero también una situación incómoda, ya que el conductor suele ser su pareja o un amigo.
Al igual que en las reclamaciones por mordeduras de perro, esto suele ser una cuestión que compete a las compañías de seguro y no a las finanzas personales del individuo, y comprender esto suele cambiar la perspectiva de las personas sobre proceder legalmente. Con gusto le explicaremos cómo funcionaría el proceso antes de que se tome cualquier decisión.
Trabajar con nuestro bufete
Representamos a motociclistas bajo un acuerdo de honorarios de contingencia, por lo que no hay ningún costo por hablar con nosotros ni honorarios de abogado a menos que obtengamos una compensación para usted. Prestamos servicios en Miami-Dade, Broward y los condados circundantes, en inglés y español.
Si sufrió una caída debido a otro conductor, comuníquese con nosotros antes de que su motocicleta sea reparada o enviada al desguace y antes de que se descarte su equipo. Ambos son piezas de evidencia y ambos tienden a desaparecer con rapidez.
