Abuso en Hogares de Ancianos: Cómo ayudamos
Fundadora y Abogada Principal
Ubicar a un padre o madre en un hogar de ancianos es una decisión que angustia a la mayoría de las familias, tomada porque los cuidados necesarios superaban lo que se podía brindar en el hogar. Cuando se rompe esa confianza, las familias cargan con culpa además de rabia. La culpa está fuera de lugar: usted confió en personas que se presentaron a sí mismas como capacitadas para brindar atención.
La Falta de Personal Suele Ser la Causa Principal
La mayor parte del daño en los hogares de ancianos no es resultado de crueldad deliberada. Es la consecuencia predecible de que muy poco personal cuide a demasiados residentes.
Un residente que necesita cambios de posición cada dos horas no es reposicionado, y se desarrollan úlceras por presión. A un residente que necesita ayuda para comer se le deja con una bandeja que no puede manejar, y pierde peso. Un residente con riesgo de caídas no es supervisado, y se cae. Los timbres de llamada quedan sin respuesta porque no hay nadie desocupado para atenderlos.
Esto es importante porque la dotación de personal queda documentada. Los horarios, las hojas de asistencia y los registros de censo muestran cuántas personas estaban trabajando realmente frente a cuántos residentes necesitaban atención, y esa comparación es frecuentemente donde se deciden estos casos.
Los Registros Que Cuentan la Historia
Los centros generan una amplia documentación, y es más reveladora de lo que la mayoría de las familias espera.
Los planes de atención establecen lo que cada residente requiere. Las anotaciones en el expediente muestran lo que realmente se hizo, y los vacíos en estas notas son significativos en sí mismos. Los registros de administración de medicamentos muestran qué se administró y cuándo. La documentación sobre heridas registra si una lesión por presión se identificó y trató a tiempo, o si se descubrió tarde. Los informes de caídas e incidentes muestran lo ocurrido previamente. Los registros de peso muestran el deterioro a lo largo del tiempo de una manera que ninguna observación aislada puede captar.
Obtenemos el expediente completo en lugar de un resumen, y lo comparamos con el plan de atención que el propio centro redactó.
Fallas Comunes Que Vemos
Ciertos patrones se repiten en estos casos.
Lesiones por presión que se desarrollaron y empeoraron, las cuales son prevenibles en gran medida con cambios de postura adecuados y cuidado de la piel. Caídas en residentes previamente evaluados con riesgo de caída. Deshidratación y desnutrición. Errores de medicación, incluyendo dosis omitidas, duplicadas o administradas al residente equivocado. Infecciones que no fueron reconocidas hasta que el residente requirió hospitalización. Residentes que salen del centro sin supervisión. Falta de notificación a la familia ante un cambio significativo.
Cada una de estas fallas deja un rastro documental si se sabe dónde buscar.
El Historial Propio del Centro
Los hogares de ancianos son inspeccionados y sus resultados quedan registrados, lo que significa que el pasado de un centro se puede conocer y no es una cuestión de especulación.
Las deficiencias previas, las investigaciones de quejas y las medidas de cumplimiento coercitivo establecen si un problema era conocido y recurrente. Un centro citado anteriormente por problemas de personal o cuidado de heridas se encuentra en una posición muy diferente a la de uno que enfrenta una primera acusación. La estructura de propiedad también importa, ya que las cadenas y empresas de gestión a veces toman decisiones presupuestarias que producen las mismas fallas en múltiples ubicaciones.
Lo Que Les Dicen a las Familias
Con frecuencia, las familias reciben explicaciones que suenan plausibles pero no resisten el cotejo con los registros.
Que una úlcera por presión era inevitable. Que una caída ocurrió a pesar de todas las precauciones. Que la pérdida de peso era simplemente parte del deterioro. Que una lesión no tiene causa conocida. A veces estas explicaciones son precisas. A menudo el expediente muestra algo diferente, y la familia que aceptó la explicación no tenía forma de saberlo.
Usted tiene derecho a los registros de su familiar, y si ya los ha solicitado, traiga lo que haya recibido. Lo que falta suele ser tan revelador como lo que está allí.
Cuando un Residente No Puede Decírselo
Muchos residentes no pueden relatar lo que les ocurrió, ya sea por demencia, un derrame cerebral o los efectos de su condición médica. Las familias a veces asumen que esto hace imposible llevar un caso.
No es así. Estos casos se construyen sobre los registros, la evidencia física de la lesión y lo que muestra la cronología de los hechos, nada de lo cual depende del testimonio del residente. Si su familiar no puede decirle lo que pasó, esa es una razón para examinar la documentación, no un motivo para rendirse.
La Falta de Personal Es una Decisión Presupuestaria
Vale la pena tener claro por qué los centros carecen de personal suficiente, ya que esto influye directamente en la responsabilidad legal.
Los niveles de personal son fijados por los propietarios y las empresas de gestión, no por los asistentes que realizan el trabajo. Esas decisiones se toman a sabiendas de cuántos residentes necesitan atención y qué requiere ese cuidado. Cuando un centro opera por debajo de lo que exige su propia población de residentes, el daño resultante es una consecuencia previsible de una decisión de presupuesto y no un accidente.
Los asistentes en el piso generalmente hacen lo mejor que pueden en condiciones que imposibilitan una atención adecuada. Nuestros casos se enfocan, en general, en las decisiones que se toman por encima de ellos.
Qué Hacer Si Sospecha Algo Ahora Mismo
Si está preocupado por un residente hoy, vale la pena tomar algunas medidas de inmediato.
Fotografíe cualquier lesión visible, úlcera por presión o condición preocupante, con fechas. Anote lo que observó y cuándo, incluyendo lo que le dijo el personal, mientras los recuerdos estén frescos. Solicite el expediente médico completo por escrito. Plantee la inquietud al centro por escrito en lugar de verbalmente, para que quede constancia de que lo hizo. Si un residente se encuentra en peligro inmediato, comuníquese con las agencias correspondientes.
Luego llámenos. Las solicitudes de registros se responden de manera más completa cuando provienen de un abogado, y podemos buscar material que no se le entregaría a una familia.
Trabajar con Nuestra Firma
Evaluamos las inquietudes sobre hogares de ancianos sin costo alguno y tomamos estos casos a base de honorarios de contingencia, por lo que no hay honorarios de abogado a menos que obtengamos una compensación.
Trabajamos con familias en todo Miami-Dade y Broward en inglés y español. Si cree que su familiar sufrió daños causados por el centro encargado de su cuidado, llámenos y comenzaremos con los registros.
